La mejor solución para el dolor cervical

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VERDADES Y REFLEXIONES SOBRE EL CUELLO

Se ha calculado que en una hora movemos el cuello unas 600 veces, lo cual coloca al segmento cervical de nuestra columna vertebral como el más móvil. Sus 7 vértebras cervicales, unidas entre sí por discos vertebrales y sostenidas por músculos y ligamentos, sustentan nuestra cabeza. Además, la musculatura cervical nos ayuda cuando queremos fijar la mirada en un punto. La tensión muscular que se origina al fijar la mirada es una realidad experimentable mediante un fácil ejercicio que comentaré a quien me lo pida, pero ahora quiero constatar esas observaciones que los científicos nos traducen en números. Se ha observado que el 10% de la población adulta sufrirá en algún momento de su vida un dolor de la zona cervical. Entonces, yo pregunto: ¿Acaso el otro 90% es muy diferente del resto? ¿Por qué unas personas son más propensas que otras a padecer dolor en la región cervical?

ANALICEMOS DIFERENTES TIPOS DE DOLOR CERVICAL

El dolor de cuello, ese dolor de la región cervical que en algunas personas aparece de forma gradual y en otras de forma repentina, podemos clasificarlo por el estado en el cual encontramos esos músculos de la región del cuello. Entonces, podemos hablar de dos motivos diferentes que ocasionan malestar y dolor cervical.

Observamos que para algunas personas el dolor aparece de forma gradual y los músculos presentan una tirantez muscular, motivo de malestar y dolor.

En otras ocasiones, un gesto puede ocasionar que la zona cervical sufra otro tipo de dolor cervical, instaurado de forma aguda, es el que deriva de la distensión muscular.

Los síntomas y también las pautas de tratamiento varían, obviamente.

La tirantez muscular presenta una sintomatología que aparece gradualmente

Un síntoma que suele verse asociado a la tirantez muscular es el dolor de cabeza. Esta tirantez es muy  habitual en personas que tienen el hábito de colocar la cabeza adelantada y la espalda arqueada. Postura hoy típica ante las pantallas de los ordenadores. Con esta postura aplastamos la parte posterior de  nuestras vértebras cervicales. Suelen debilitarse los músculos anteriores del cuello, pero se contractura el músculo trapecio en sus fibras superiores, el elevador de la escápula y los músculos profundos que forman los paravertebrales posteriores. Es bueno estirar estos tres músculos. Por ello, en la tirantez muscular, está muy indicado la realización de ejercicios de estiramiento muscular.

La distensión muscular provoca un dolor que aparece de forma aguda, repentina

Una distensión muscular puede estar causado por un gesto desafortunado que pone en tensión al músculo; el cual al mismo tiempo responde con una contracción de protección. Esto provocará un dolor agudo que suele localizarse en la zona posterolateral del cuello. La persona es consciente de su mal gesto porque nota un espasmo en el músculo. Puede describirlo como un calambre o pinchazo.

¡Cuidado! Debemos saber que la zona muscular en distensión no tolera el tratamiento con calor. Además, tenemos que tener en cuenta que debemos evitar los estiramientos de la zona muscular en distensión. Lo que necesitan estos tejidos, para recuperarse, es un reposo moderado. Este tipo de reposo permitirá la realización de unos ejercicios basados en movimientos suaves que no estiren la zona en distensión. Estos movimientos suaves permiten provocar la relajación de la rigidez muscular evitando que el cuerpo siga creando protección.

BUSCANDO LA SOLUCIÓN AL DOLOR CERVICAL

La prevención

Hay quien dirá que la mejor manera de solucionar el dolor cervical es prevenirlo. Me parece buena opción, pero vamos a buscar esa solución adecuada a tu dolor cervical. Tienes que tener claro si tu dolor cervical se presentó con tirantez muscular o con distensión muscular. La pauta de los ejercicios que voy a explicarte es diferente para cada caso.

Muy importante también, es plantearse: ¿Por qué algunas personas, aunque pasen muchas horas en el ordenador o realicen gestos que provocarían dolor cervical, no sufren de dolor de cuello?

Aquí yo te digo que tal vez las emociones tienen algo que ver. ¿Tú qué crees?

Si piensas que puede haber algún componente emocional, causante de tu predisposición a padecer ese dolor o malestar cervical que te molesta, exprésalo en los comentarios.

Evidentemente, ocuparse de ese dolor cervical mediante osteopatía o fisioterapia te ayudará. También, será conveniente la realización de unos ejercicios adecuados que quiero mostrarte al final de este artículo.

Recapacitando sobre nuevos puntos de vista que ayuden a solucionar el dolor cervical

Aunque, antes quiero que recapacites la posibilidad de que el dolor puede ser la indicación de una incoherencia entre nuestros pensamientos, a veces los más profundos e inconscientes, y nuestros actos.

Hemos visto que el cuello se une a la cabeza, pero además es él la vía de comunicación entre cuerpo y cabeza. Por eso, podemos considerar que la molestia en la zona cervical tiene relación con un conflicto de comunicación y un sentirse desvalorizado intelectualmente. Es decir, cuando vivimos situaciones con un sentimiento de injusticia o de impotencia que nos hace literalmente doblar la cabeza, nuestro cuello manifiesta este sufrimiento. También el cuello simboliza nuestra flexibilidad ante las diferentes opciones que se pueden presentar en la vida. ¿Somos rígidos en nuestros pensamientos y no aceptamos y respetamos las opiniones de los demás?

La región cervical se queja cuando no somos capaces de expresar los sentimientos de falta de protección y respaldo. Aunque ello puede ser un sentimiento inconsciente que necesita manifestar la contradicción entre lo que pensamos y lo que hacemos mediante ese dolor.

Puedes expresar en los comentarios si algo te resuena.

De todas maneras es importante que seas coherente contigo mismo y que a la vez cuides tu cuerpo realizando los ejercicios adecuados.

Soluciones  físicas del dolor cervical

El dolor cervical provocado por la tirantez muscular requiere unos ejercicios basados en movimientos suaves. Aquí tenemos unos ejemplos:

Cuando la tirantez muscular me empieza a ocasionar malestar, son muy importantes los ejercicios de estiramiento muscular. El siguiente enlace explica los más adecuados:

AGRADECIMIENTOS

Gracias por leer este artículo. Espero que te haya servido. Agradecería que comentaras tus conclusiones, experiencias y opiniones.

Estoy a la espera y contestaré todos los comentarios.

Saludos,

José Maria Nebot López

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EL ERROR DEL PACIENTE EJEMPLIFICADO DESDE LA HIPERCOLESTEROLEMIA

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Detrás de cada paciente tiene que haber alguien con una conciencia que pueda llevar la relación terapéutica al plano de la participación. El paciente no puede dejar la responsabilidad de lo que le ocurre en manos de otro. Tiene que tomar las riendas de su vida, buscando esa armonía del diálogo del hombre con su propia naturaleza.

Como pacientes, a veces, nos sentimos perdidos y es natural creer que otro nos puede resolver nuestra propia papeleta. Es hora de aprender que nuestras dolencias son la expresión de un desequilibrio entre nuestros pensamientos, sentimientos y actos. Nuestra falta de coherencia emocional da expresión a nuestras vivencias. Realmente es muy conveniente sentirse acompañado cuando esas vivencias nos han sacudido de tal manera que manifestamos una enfermedad o nos sentimos mal.

Como pacientes buscamos una promesa de salud. Si necesitamos un cirujano, de indumentaria estéril, queremos que tenga unas manos hábiles dirigidas por la iluminación del conocimiento y la fuerza noble del amor al trabajo bien hecho. Porque en lo más profundo de nuestro ser sabemos que el amor es curativo. Pero, acaso no deberíamos preguntarnos:

– ¿Cuánto amor ponemos, hacia nosotros mismos?

Tómate tu tiempo. Respira profundamente. Medita la respuesta. Contéstala. Aquí tienes un espacio para comentar esa pregunta. Sé sincero. Tu reflexión la puedes explicar en los comentarios. Puedes decirnos: ¿Cómo te has sentido, al plantearte si te quieres a ti mismo? ¿Qué pensaste? O simplemente, puedes comentar: ¿Cómo te tratas? ¿Qué haces para cuidarte?

Crearemos un diálogo, un aprendizaje y podremos verificar muchas cosas. Pero quiero resumirlas en dos aspectos:

Primero: Reforzar que nos amamos y aportar al mundo la mejor manera de amarse.

Segundo: Esclarecer nuestros miedos. Sacar a la superficie todo aquello que nos aleja del amor por su carácter de sacrificio y de culpabilidad.

Con estos dos aspectos, explicados por ti en los comentarios, seguro te ayudarás a ti mismo y ayudarás a otros.

Puede serte difícil comentar. Tal vez porque lo que te digo te choca un poco. Mejor será poner un ejemplo.

Imaginemos que nuestros niveles de colesterol han aumentado. Ciertamente en un principio nos pasa desapercibido. Estadísticamente en España más del 50% de la población adulta no sabe que tiene colesterol alto. La hipercolesterolemia, un nivel alto de colesterol en sangre, no es considerada una patología sino un desajuste metabólico que abre paso a enfermedades cardiovasculares. Lo podemos tratar con la dieta, aumentando nuestro nivel de ejercicio, medicándolo y buscando cómo emocionalmente estamos obstruyendo nuestros canales de júbilo. Miedo de aceptar la alegría. Cuando tenemos miedo de algo estamos apartándonos del amor.

Así que: Abandona ese error y empieza a amarte.

¿Cómo puedes amarte?

Pues empezando a cuidarte combina los diferentes enfoques de tratamiento. Haz una dieta adecuada, realiza ejercicio, no olvides el enfoque emocional, elige amar la vida y valora los consejos médicos, oxigénate, ríete y disfruta de cada momento.

Tal vez has empezado a realizar algo de todo lo dicho. Cuéntamelo!

Puedes contarme también si ves alguna relación de tus emociones con esa dolencia o malestar que te preocupa.

Si eres una de esas personas a las que le han detectado el colesterol aumentado, fíjate si dejas circular y fluir aquello que te manifiestan los demás. Observa si te cuesta reconocer tu poder personal, quizás buscas ese reconocimiento en tu familia o seres queridos.

¿Crees que lo que digo puede resonar contigo? Dímelo si gustas. Pero sobre todo cree en ti, en tu gran potencial y no dudes de tu fuerza interior. Muestra al mundo y a los tuyos ese poder que tienes.

Gracias por leer este artículo. Espero que te haya servido. Agradecería que comentaras tus conclusiones, experiencias y opiniones.

Estoy a la espera y contestaré todos los comentarios.

Saludos,

José Maria Nebot López

El contacto tierno, de las manos del adulto en un niño, puede cambiar muchas cosas

El Masaje Infantil es una tradición en numerosas culturas, y por suerte, se ha redescubierto en Occidente. Tocar a un niño es conectar con su mundo interior y exterior. Es hablar de respeto, seguridad, contención, observación, escucha, cuidado, cariño, adaptación, conexión…

COLOCANDO PRESA

Gracias al contacto manual conseguimos muchos beneficios en los bebés y los niños.

¿Qué dice la investigación al respecto?

Está clínicamente demostrado que el amor, las caricias, el afecto entre el niño y los que lo envuelven, tienen un importante efecto positivo sobre su desarrollo. Muchos estudios, y también el sentido común, revelan los beneficios de un contacto afectivo como parte fundamental de los primeros años de vida.  Quiero recordaros, que no podemos olvidar, los desafortunados resultados experimentados cuando faltan estas atenciones.

El Masaje Infantil ayuda a regular y reforzar las funciones respiratoria, circulatoria y gastrointestinal, aligerando, mediante la estimulación, las incomodidades producidas por los cólicos, gases y estreñimiento.

Las caricias del masaje ayudan al niño a relajarse y a liberar el estrés que produce encontrarse diariamente con cosas nuevas.

El Masaje Infantil estimula el sistema inmunológico y propicia un mejor desarrollo del sistema nervioso.

Diversos estudios han probado que los niños prematuros que han disfrutado de las ventajas del tacto, aumentan de peso respecto de los que no lo han recibido y tiene mejor desarrollo físico y neurológico.

En casos de niños hospitalizados, el masaje infantil acelera la recuperación.

Aclarando cómo realizar un masaje infantil

Mi consejo sobre la forma de iniciar el masaje infantil es simple. Comienza tu masaje en la parte frontal del cuerpo, ya que le niño se siente más seguro y relajado si puede ver la cara de quien lo realiza. Y a su vez,  esa persona  puede ver y sentir fácilmente, por la expresión del rostro del niño, si está realizando una labor gratificante, agradable, placentera y de presión adecuada.

Si es así, continua sin miedo. Pon todo tu amor y atención en lo que haces. Respetando un pequeño orden. Puedes realizar el masaje en sentido descendente, primero el pecho, luego los brazos y las manos, la barriga, y finalmente las piernas y los pies. Después pondremos al niño boca a bajo ya que el masaje de espalda es muy agradable y relaja los nervios espinales. Se empieza dando masaje hacia arriba y hacia abajo de la espalda, para terminar con fricciones largas aplicadas en espalda y piernas conectando así todo su cuerpo por medio de fricciones suaves y fluidas.

Seguro que podéis convertir ese momento en una experiencia entrañable.

Comparte la experiencia

Me gustaría que me comentaseis vuestras dudas y vuestras satisfacciones por realizar este masaje. También, os invito a comentar, todos los beneficios que veáis suceder en el bebé o en el niño por la aplicación de ese masaje infantil realizado desde vuestra ternura y corazón.

Gracias por atender a los más pequeños desde el cariño. Espero vuestros comentarios.

Un abrazo,

José Maria Nebot López

Fisioterapeuta y osteópata de SATEM

El código neuroemocional comunica, a través de la red neuronal, un intimo propósito biológico

hombre en la red

La medicina ve a la enfermedad como la alteración del estado normal del ser vivo. Entonces éste pierde su salud. Yo me pregunto: ¿Puede esta alteración,  llamada enfermedad, tener un sentido biológico? ¿Qué quiere comunicarnos nuestra propia enfermedad? Desde la BIONEUROEMOCIÓN se advierte el sentido biológico de la enfermedad y se advierte la necesidad de comprender la enfermedad, de entenderla como una incoherencia emocional que indica que la enfermedad no es nada externo y que, por lo tanto, no hemos de atacarla.

El propósito biológico del ser humano es la supervivencia. Ante las adversidades generamos un estrés responsable de provocar unas respuestas adaptativas y necesarias que alteran nuestro estado normal. Hemos de comprender lo que ocurre, porque su comprensión nos acerca a nuestro estado de salud. El gran conocido psiquiatra suizo Carl Gustav Jung, dijo:

“La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre. Por lo tanto podemos aprender mucho de la enfermedad para encontrar el camino de regreso a la salud, y lo que al enfermo le parece indispensable rechazar contiene el verdadero oro que no ha sabido encontrar en ninguna parte”

Algunos expertos nos dicen que el ser humano, en realidad, no se pone enfermo; porque él es un enfermo. Son cuestiones que se han planteado doctores en medicina y psicólogos como Rüdiger Dahlke y Thorwald Dethlefsen. Ellos en 1990 extendieron sus ideas  por todo el mundo. Ellos nos dicen:

“Cuando el pulso y el corazón siguen un ritmo determinado, la temperatura corporal mantiene un nivel constante, las glándulas segregan hormonas y en el organismo se forman anticuerpos. Estas funciones no pueden explicarse por la materia en sí sino que dependen de una información concreta, cuyo punto de partida es la conciencia. Cuando las distintas funciones corporales se conjugan de un modo determinado se produce un modelo que nos parece armonioso y por ello lo llamamos SALUD. Si una de las funciones se perturba, la armonía del conjunto se rompe y entonces hablamos de ENFERMEDAD…

Ahora bien, la pérdida de armonía se produce en la conciencia, en el plano de la información, y en el cuerpo sólo se muestra. Por consiguiente, el cuerpo es vehículo de lo manifestación o realización de todos los procesos y cambios que se producen en la conciencia…

Por lo tanto, es un error afirmar que el cuerpo está enfermo -enfermo sólo puede estarlo el ser humano-, por más que el estado de enfermedad se manifieste en el cuerpo como síntoma. (¡En la representación de una tragedia, lo trágico no es el escenario sino la obra!).”

El Dr. Santiago Rojas Posada recomienda leer “La enfermedad como Camino”, libro escrito por las personas  que he mencionado antes. Pero también recomienda seguir a la terapeuta Louise L. Hay y leer “Amor, Medicina Milagrosa”, de Bernie Siegel. Entonces, nos dice él, al comprender estos conceptos podremos entender que la enfermedad no es algo malo, ni negativo, que en realidad no se deba de luchar con ella; sino que tenemos de entenderla. El Dr. Rojas, inspirado en su experiencia terapéutica y en las ideas de los anteriores médicos, psicólogos y terapeutas, nos comenta:

“La enfermedad es la consecuencia de nuestros actos de vida actuales o  pasados y directamente relacionados con nuestra forma de pensar y de sentir. Tiene lugar con el objeto de indicarnos que el camino que hemos tomado no es el más correcto y que debemos aprender a encontrarlo. Por eso, es individual y única, pues cada ser humano es un ‘mundo diferente’, aunque se relacione estrechamente con su entorno.”

Lo más importante de las aportaciones del Dr. Rojas y los demás médicos y terapeutas son las ideas que me llevan a ver la enfermedad de forma diferente. Y por tanto, a buscar otra manera de abordaje terapéutico. Rojas nos dice:

“El organismo se enferma para poderse adaptar al sistema, y no hay que corregir los síntomas de la enfermedad sino ir a sus causas –que están dadas en nuestra forma de actuar y de pensar a todos los niveles-.”

Me estoy dando cuenta que la naturaleza utiliza a la enfermedad del ser humano con un sentido biológico muy importante. Él de preservar la existencia de nuestra especie.

Hoy en día, cuando la investigación médica busca la mejor evidencia científica para justificar  la utilización de un tratamiento terapéutico, debemos de cambiar la visión de nuestro paradigma. Dejando de ver el cuerpo humano desde el paradigma mecanicista y contemplarlo desde un nuevo visión; la del  paradigma computarizado. Con este nuevo paradigma podemos ver a todo nuestro ser como un complicado robot, regido por un complejo ordenador (el sistema nervioso) cargada de conexiones y códigos que quieren preservar la existencia de la especie a toda costa. Entonces, nos damos cuenta, nuestro ser emplea complejos programas codificados que hacen lo imposible por crear las mejores condiciones para preservar nuestra vida.

Todo ello me plantea unas preguntas interesantes que no pueden dejarnos indiferentes. Porque de ellas depende una nueva medicina. Debemos plantearnos resolver la cuestión siguiente:

¿Cómo podemos detectar estos códigos?

Y lo más importante, está cuestión nos va a llevar al siguiente planteamiento:

¿Cómo podemos cambiar los códigos que alteran el estado normal del ser humano?

Una de las personas que más ha investigado en esta línea es el Dr. Ryke Geerd Hamer. Tuvo que pasarle una desgracia para empezar a cuestionarse cómo la enfermedad se relaciona con un hecho acontecido de manera traumática en la historia de vida de la persona. El Dr. Hamer trabajaba como médico en una clínica ginecológica. En 1978, tras la muerte accidental de su hijo Dirk, padece un cáncer de testículo. Su esposa, que es oncóloga, desarrolla un cáncer en su pecho izquierdo. Hamer se cuestiona cómo es posible que dos personas sanas y relativamente jóvenes, desarrollen un cáncer. Entonces, relaciona como hecho determinante la muerte de su hijo. El matrimonio, como es normal, viven esta muerte inesperada y antinatural como un hecho traumático. El Dr. Hamer aprovecha, las condiciones especiales que le permite su trabajo en la clínica ginecológica, para llevar a cabo una tarea de investigación sobre los programas de seno y ovarios. Esto le permite hacer unos descubrimientos cruciales. En sus investigaciones empezó a hacer algo que es muy básico. Pero que en realidad los médicos actualmente no hacen. Él empezó a conversar con el paciente para saber su opinión sobre la causa de su enfermedad. Empieza a preguntar a los enfermos de cáncer del hospital si han vivido, antes de la aparición del cáncer, alguna historia o algún incidente muy traumático en su vida. Para su sorpresa, encuentra que absolutamente todos refieren una historia muy dramática vivida antes de la aparición de la enfermedad. Con todo ello empieza a comprender que la llamada enfermedad no es más que un proceso lleno de sentido. Este proceso se comprende a través de la evolución del ser, de su historia de vida. Es un programa biológico especialmente codificado que la naturaleza pone en marcha. El Dr. Hamer, entonces, reconoce:

“Finalmente tuve que preguntarme si nuestro entendimiento y nuestro concepto de enfermedad no habían sido completamente erróneos, debido a nuestra ignorancia acerca del propósito biológico de la enfermedad.” 

Ahora, podemos decir que lo que eran simples malestares y molestos síntomas resultan ser esos programas codificados y especiales que tienen el pleno sentido otorgado por la madre naturaleza. A través de ellos se nos ofrece la oportunidad de poder recuperarnos y compensar los desgastes provocados por ese conflicto biológico. La naturaleza nos ayuda con estos programas para regenerar nuestra funcionalidad. Si observamos bien, comprendiendo lo que nos ocurre y sin tener pánico, volveremos de nuevo a estar curados y regenerados. Se ha observado que entre los animales ese mismo proceso se produce sin problemas. Ellos en un 80 ó 90% sobreviven espontáneamente, sin terapias.

En cambio, nosotros como seres humanos, necesitamos de una terapéutica o por lo menos de un método que nos ayude en el proceso de recuperar la salud. Sin duda la BIONEUROEMOCIÓN es uno de los mejores métodos de consulta y acompañamiento que ayudan a las personas a percibir de otra forma la problemática que les ha llevado a enfermar.

Nosotros desde SATEM queremos ofrecerte este método. Puedes ser acompañado, en tu proceso de recuperar tu salud, por Juanjo Valero con el método de Bioneuroemoción en nuestro centro.

También seguiremos escribiendo sobre Bioneuroemoción para que comprendas más tu organismo y para que estés informado del método.

Si te gusto el artículo, puedes compartirlo, eso nos motivará a seguir escribiendo. Gracias.

José Maria Nebot López

¿Qué me dice una charla sobre el libro: Un Curso de Milagros?

ArticuloUCDM

El viernes 27 de mayo de 2016, se efectuó una charla en el centro SATEM. Para lo cual se organizó un evento, a través de la red social de facebook, con el título de “Grupo de estudio del libro: Un Curso de Milagros”.

El tema a tratar, obviamente, tenía relación con el libro, publicado por “Fundation for Inner Peace” (Fundación para la Paz Interior), UN CURSO DE MILAGROS (UCDM).

Me sorprendió el interés que desató el evento y descubrir que bastantes personas tienen el libro, aunque no lo trabajen.

Sé que mencionar  “milagro” y descubrir la terminología que emplea el libro crea una reticencia. Te resistes a realizar un acercamiento a estos temas.

Yo mismo, hacía unos años que había sentido gente que realizaba conferencias de las enseñanzas de este libro. Pero, no quería saber nada del tema. Tal vez, porque en mi adolescencia y debido a los problemas familiares que estábamos atravesando había realizado una búsqueda espiritual. Por aquel entonces, probé varias religiones. Mi búsqueda era externa. No me aportó, en aquel momento, las respuestas que yo buscaba. Así, después de aquello, cualquier cosa que me pareciera religiosa la apartaba de mí. Ahora, comprendo que la espiritualidad es algo interno en nosotros.

De un tiempo a esta parte me ha gustado una cita, donde Pierre Teilhard de Chardin, dice así:

“No somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual. Somos seres espirituales teniendo una experiencia humana.”

Hace algún tiempo; cuando mi experiencia humana me había parecido el sufrimiento de un calvario, el llegar a un desbordamiento, el entrar a un pozo sin fondo y algo insoportable. Entonces, como última alternativa, decido retomar una búsqueda que volviese a dar sentido a mi vida.

Una apreciada amiga, la cual conservaré en el anonimato aunque no me importaría mencionar su nombre, me prestó el libro UCDM. Luego me prestó dos más. Ellos se han basado en éste. Yo compré algún otro. Lo cierto es que hay varios libros y muchos conferenciantes que basan sus enseñanzas, en parte, por lo que han aprendido tras realizar el trabajo de UCDM.

Me he decidido, quería saber más, he buscado a varias personas que facilitan estas enseñanzas y las he seguido. Porque la verdad, al principio de tener el libro en tu poder, cuesta leerlo y seguirlo para trabajarlo. Aunque, no es su dificultad o sus enseñanzas lo que nos frena el avance. Son nuestras propias creencias y reticencias lo que nos frena en esta realización.

Algunas de estas personas, facilitadoras de estas enseñanzas, pueden haber encontrado otra manera de expresar los términos que se nos resisten. Tal vez, en un intento de conseguir que sigamos adelante en nuestro camino de despertar. Como dice el libro UCDM:

“Es un curso obligatorio. Sólo el momento en que decides tomarlo es voluntario”

Pienso que no se refiere a que tengas que hacer este curso. Pero, con seguridad, tienes que aprender sus enseñanzas. Aunque el momento y la manera de recibirlas quedan en tu propia decisión.

Yo mismo empecé con otro libro “El paradigma del corazón” de Silvia Gelices y Xavier Caparrós. En su prólogo Joaquim Vall comenta:

“¿Qué quise decir con <Dios está dentro de nosotros>? Nada que tuviera que ver con la Biblia, la religión o la fe. Me refería a cómo cada uno de nosotros es, muchas veces sin saberlo, un hacedor.

Todos y cada uno de nosotros nos hacemos a partir de nuestros pensamientos, de nuestras creencias (a veces funcionales y a menudo irracionales y limitantes). Nos construimos a partir de un manual de instrucciones que consideramos axiomáticamente cierto, pero que en realidad es falaz y subjetivo, y acabamos siendo una mera caricatura de aquello que hubiéramos podido llegar a ser. y lo peor: terminamos por vivir imposturas que de manera inexorable nos conducen a la infelicidad.”

Ciertamente, si te das cuenta de esa infelicidad. Entonces quieres cambiarla. Por lo menos mejorarla. Y como no sabes cómo. Pides que llegue a ti una cosa así; parecida al libro del que hablamos. Y cuando lo tienes entre tus manos es fácil dejarlo arrinconado o tal vez a la vista. Pero, en definitiva, sin capacidad de tomarlo, leerlo, estudiarlo y aplicarlo. Te frenan tus reticencias y te excusas tal vez por el lenguaje empleado o tal vez en otros cientos de motivos.

La verdad es que esa cuestión no debe preocuparte. Podría mencionarte a una persona muy próxima geográficamente, Enric Corbera. Puedes pensar que lo mencionó porque cualquier día lo puedes encontrar en la calle, ni mucho menos; su apretada agenda lo va a impedir. Él es escritor y facilitador, por no decir maestro, de estos temas y de cómo tratar la enfermedad para recuperar la salud con un enfoque que viene marcado entre otras perspectivas desde las enseñanzas de UCDM. También imparte conferencias internacionalmente. Sin embargo, Enric ha comentado las cosas que al principio le eran incómodas del libro UCDM. En su libro, “Curación a través de Un curso de milagros”, escribe:

“Había algo que me molestaba, y me molestaba bastante: era precisamente el nombre de este libro. Es más, cuando empecé a enseñarlo lo llamaba <Curso para el autoconocimiento>.  Eso duró poco; un año más tarde ya lo llamaba <Taller sobre Un curso de milagros>.”

También, podemos hablar de la norte americana, Marianne Williamson, conferenciante y escritora reconocida internacionalmente por ser una de las figuras femeninas clave en el desarrollo personal. Ella ha escrito muchos libros, ha impartido cursos, charlas y durante mucho tiempo, en los Ángeles, ha impartido una conferencia, cada lunes, acerca de UCDM. El libro le llegó a sus veintitantos años, cuando se encontraba en una confusión total. Ella sentía morirse por dentro, pero era incapaz de hablar de ello. Un día de 1977, en Nueva York, pudo echar un vistazo al libro UCDM. Al darse cuenta que la terminología era cristiana se puso nerviosa y volvió a dejar el libro sobre la mesa. Fue necesario un año más. Sí, un año más de sufrimiento. Entonces, estuvo lista. Aunque tan deprimida que ni siquiera se fijó en el lenguaje. Ella en su libro, “Volver al Amor. Basado en los principios de Un curso de milagros.”, nos explica lo que esa segunda vez sintió:

 “Esa vez supe inmediatamente que el Curso tenía algo muy importante que enseñarme. Usaba los términos cristianos tradicionales, pero en sentidos decididamente no tradicionales, no religiosos. Me impresionó, como le ocurre a la mayoría de la gente, la profunda autoridad de su voz. Me respondía preguntas que yo había empezado a considerar sin respuesta. Hablaba de Dios en una brillante terminología psicológica, poniendo a prueba mi inteligencia sin insultarla jamás. Suena un poco a frase hecha lo que voy a decir, pero me sentí como si hubiera llegado a buen puerto…

Para mí, Un curso de milagros no fue simplemente una lectura más. Fue mi maestro personal, mi senda de salida del infierno. Cuando empecé a leerlo y hacer los ejercicios que proponía, sentí casi inmediatamente que dentro de mí se producían cambios positivos. Me sentía feliz. Sentía que empezaba a calmarme. Comencé a entenderme a mí misma, a tener algún atisbo de por qué mis relaciones habían sido tan dolorosas, por qué nunca podía continuar con nada, por qué aborrecía mi cuerpo. Y, lo más importante, comencé a tener cierta sensación de que podría cambiar. Al estudiar el Curso se desataron en mi interior enormes cantidades de energía y esperanza, de una energía que día tras día se había ido volviendo más y más autodestructiva.”

Ciertamente, yo también he experimentado que nuestras energías autodestructivas se transforman y pueden desatarse; permitiéndonos dirigirnos, ahora, hacía buen puerto. Aunque en realidad, como dijo Fernando Martínez en  la charla del pasado viernes, UCDM dura toda una vida.

Fernando hablaba de UCDM con un ejemplar del libro entre sus manos. Un libro ya viejo, donde las letras doradas de la portada apenas se apreciaban, donde las marcas asomaban para mostrar las páginas que podían ser interesantes y donde las palabras subrayadas de diferentes maneras eran más de las que quedaban sin subrayar. Comentó algo sobre su relación con el libro. Y ese comentario un tanto asombroso, pero motivador al mismo tiempo, es el que te anima a seguir realizando tu propia incursión en UCDM.

Una incursión que se puede hacer tediosa, imposible y al mismo tiempo intensa, inevitable. Fernando facilita el Curso con sus encuentros, porque nos explica su propia experiencia. Y de manera práctica nos da las herramientas para trabajar las ideas difíciles que nos pide aplicar el Curso.

En los encuentros se realizarán las aclaraciones prácticas de los 31 capítulos del libro de TEXTO que está incluido en UCDM (El libro de UCDM de las ediciones en un solo volumen constan de tres libros: Texto, Libro de ejercicios y Manual para el maestro).

Con estas aclaraciones trabajaremos el desapego y la aceptación con uno mismo; porque todo es un reflejo de nuestra mente. De tal manera que las situaciones de la vida, interpretadas en nuestra mente como nos mencionó Fernando, pueden causarnos un impacto emocional que puede manifestarse en enfermedad.

Este tema despertó mucho interés entre los asistentes. Por ello, hablamos de Biodescodificación y de Bioneuroemoción. Terapias que Juanjo Valero, conferenciante de UCDM y especialista en Bioneuroemoción, aplica precisamente en nuestro centro.

Curiosamente Juanjo y Fernando, sin conocerse, se van siguiendo respetuosamente; apareciendo en los mismos lugares, en diferentes momentos, para efectuar sus respectivas charlas.

Ahora Fernando tiene prevista una gira por Latinoamérica. Nosotros antes de su partida podemos aprovechar sus encuentros en SATEM los viernes de 19:00 a 21:00. Así crearemos un grupo de estudio que pueda trabajar de manera práctica este libro.

Gracias por tu interés.

Esperamos que formes parte de este grupo.

Un saludo,

José Maria Nebot López, responsable del equipo humano de SATEM

Osteopatía Craneal para un Bebé con Plagiocefalia

PORTADA

La llegada de un bebé es algo maravilloso. Tal vez porque, en cierta manera, nos recuerda nuestros primeros pasos de vida. La fragilidad de esta etapa puede causar cólicos del lactante, trastornos de psicomotricidad, de sueño, de alimentación, problemas musculoesqueléticos, estrabismo, hiperactividad o asimetría craneal como la plagiocefalia.

La responsabilidad de trabajar con estos seres tan pequeños es grande. Acercarnos a bebés e infantes a través de la osteopatía craneal nos aporta una dimensión terapéutica muy especial. Como terapeutas, tenemos que dar un gran paso. Este paso está dirigido hacia la presencia, la escucha permanente, el saber estar en el presente y hacia la conexión con el amor incondicional.

COLOCANDO PRESA
Colocación de las presas manuales para realizar Osteopatía Craneal

Esa pequeña persona debe rodearse ante todo de amor incondicional. Parece obvio e incluso lógico pensar que un bebé encontrará ese amor incondicional en su entorno. Pero no siempre es así. Esto le puede desestructurar y hacer perder la armonía inherente de sus tejidos, de su frágil cuerpecito y del equilibrio de este ser en desarrollo. Además, en ocasiones aunque pueda parecer que el amor rodea a la pequeña criatura, tal vez un cúmulo de experiencias vividas durante el embarazo o el parto pueden ocasionar la desestructuración, el desequilibrio y la desarmonía. Esta desestructuración puede causar  los trastornos que había mencionado al principio del artículo.

Me puedo centrar en cualquiera de estas alteraciones para explicar la responsabilidad que se asume cuando se trata un bebé, pero hoy os hablaré de la asimetría craneal. Concretamente de la PLAGIOCEFALIA.

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Evolución de un bebé con plagiocefalia al ser tratado con Osteopatía Craneal

Un ejemplo de ello, lo tengo en mi consulta, es el caso del bebé de cinco meses que últimamente tengo entre mis manos.

HECTOR MIRANDO

Es el pequeño de dos hermanos. Su familia lo quiere con locura. Su hermano, de 3 añitos, lo adora. Sus padres le transmiten un amor inmenso. Él es un bebé precioso, rodeado de amor. Pero que nació con ayuda de ventosas. Posiblemente la experiencia vivida en el parto le ha llevado a padecer una plagiocefalia (deformidad del cráneo ocasionando que el cráneo pierda su redondez, se vea comprimido diagonalmente y tome forma de paralelogramo en alguna parte del mismo).

Mi labor como osteópata es ayudar a poner esa cabecita toda redondeada y simétrica.

Técnicamente centrar el esfenoides con relación al occipital y corregir una lesión de strain lateral (esguince de la articulación esfeno-basilar). Este tipo de lesiones cuando no son corregidas pueden ocasionar problemas de audición, tortícolis, estrabismo del ojo…

HECTOR RIE MANIOBRA
Presa de manos en esfenoides y occipital

Pero, tranquilos, nuestro pequeño ha evolucionado muy bien con el tratamiento recibido. Después de algunas sesiones y viendo la evolución de la forma de la cabecita de nuestro protagonista, podemos estar contentos y tener la certeza de que la asimetría que presentaba su cráneo no le va a producir ninguna alteración. Esta asimetría ha sido corregida en gran medida.

Nuestros suaves maniobras manuales en la frágil y dúctil cabecita del bebé han ido permitiendo que se liberen las restricciones o bloqueos. El bebé, mediante nuestra actitud de “estar” con él en lugar de “hacer” algo con él o con sus tejidos, ha activado su potencial curativo permitiéndole que establezca contacto con la armonía del cuerpo y con la salud que le es inherente.

Para ello, hemos mantenido ese trato amable, prudente, delicado, efectivo…

HECTOR TOCANDO
La Osteopatía Craneal en el bebé es un intercambio comunicativo

Buscando la sonrisa, la comunicación y la armonía. Nuestros encuentros han logrado la evolución necesaria para evitar otras medidas terapéuticas.

Hemos evitado maneras más drásticas de tratamiento, como la aplicación de la banda ortopédica o del casco ortopédico. Además, siempre, hemos trabajado con cautela, manteniendo la comunicación entre bebé y osteópata, pidiendo permiso:

– ¿Quién te va a tratar hoy?

QUÉ DICE
La comunicación del bebé y el osteópata es importante y sincera

Buscando esa respuesta alegre, esa complicidad, esa comunicación mutua entre dos seres. Dejándonos que el también nos toque si hace falta. Porque a veces su mirada, su gesto indica la demanda de querernos expresar que el también, como no, nos quiere y nos tiene que tocar.

HECTOR TOCA CLARO
Su expresión viene a decir – Yo también te toco la cabeza-

Las sesiones se han convertido en un cómodo gesto que ha disipado temores e inquietudes. De esta manera el trastorno, que en un momento dado pudo adquirir su importancia, se ha convertido en una mera anécdota.  Algo que me brindó la oportunidad de realizar un tratamiento, un intercambio, un diálogo, una comunicación con este hermoso, pequeño y maravilloso ser.

En nombre de SATEM doy las gracias a las Mamás y los Papás que confían el tratamiento de sus hijos en  nuestro centro. Y sobre todo, agradecemos la colaboración de esta familia que ha permitido y facilitado este pequeño reportaje fotográfico que ilustra el artículo.

José M. Nebot López

 

OSTEOPATÍA CRANEAL

OSTEOPATIA

La osteopatía craneal puede ayudar a resolver todos aquellos problemas que tienen que ver con desarreglos en los sistemas nerviosos, endocrino, gastrointestinal, cardiovascular, respiratorio y musculoesquelético. También contribuye a mejorar los problemas que afectan a los órganos sensoriales: el oído, la vista, el olfato y el gusto.

Hablar de osteopatía craneal es remontarnos a la historia de la osteopatía. Entonces tenemos que viajar a principios del siglo pasado. Concretamente, debemos situarnos en un recóndito pueblecito norteamericano.

 Allí, durante una de aquellas tardes de calor sofocante. Andrew, un niño que se dejo guiar por su instinto, intentaba remitir uno de sus habituales dolores de cabeza. Mientras se balanceaba en su hamaca procuraba que el borde de la tela presionase ligeramente su nuca. Así lo hacía, hasta que el dolor remitía. Este fue el nacimiento de la osteopatía. Al menos así lo recuerda el Dr. Andrew Taylor Still.

En 1874 Andrew Taylor Still (1828-1927) presentó por primera vez su filosofía y práctica osteopática. Él había sido un antiguo médico militar, que empezó a dudar de la medicina oficial en 1864 al perder a tres de sus hijos en el curso de una epidemia de meningitis cerebroespinal.

Tras esa trágica experiencia, se apoyo en una única certeza para él. Creía en la existencia de Dios y le parecía imposible que este último pudiese dejar sin defensas naturales a su más perfecta criatura, el ser humano.

Entonces, recordó aquella experiencia del niño que fue. Si, aquel niño que paliaba los dolores de cabeza con ligeras presiones, provocadas por la tela de una hamaca.

Comenzó a estudiar el mejor medio para preparar al hombre a enfrentarse con la enfermedad. Esto le llevo a recuperar las manipulaciones que había visto practicar en los pueblos de su comarca y que lograban aliviar múltiples dolencias. Descubrío que donde había movimiento  de huesos, músculos y órganos del cuerpo; había también vida y esta tiende a buscar un orden natural.

Llego al convencimiento de: “que cuando toda  las partes del cuerpo están en orden, tenemos salud. Cuando no lo están, estamos enfermos. El trabajo del osteópata es restablecer la situación normal del organismo a partir de una situación anormal: recobrando la salud”[1]

Partiendo de estas conclusiones, se encargó de desarrollar la osteopatía. Esta terapia es manual. Pero a la vez es respetuosa y global. Una de sus ramas es la terapia sacrocraneal, también llamada osteopatía craneal. Ella se encarga de recuperar los saludables movimientos involuntarios del cuerpo, sobre todo, en el cráneo y en la columna. El osteópata craneal, a través de ligeros contactos manuales con el cuerpo del paciente, recopila información para saber el estado global, determinando cómo se encuentra el paciente.

A partir de ese momento, y mediante técnicas manuales realizadas con delicadeza y suavidad, va devolviendo la movilidad a todo el organismo. De esta manera, los pacientes, recuperan los movimientos armónicos e involuntarios con la fuerza necesaria para recobrar el camino hacia la salud.

Tras someterse a una de estas sesiones, en las que se alivian nuestros dolores y se equilibran la energía y el sistema nervioso, la sensación es de paz, armonía y orden.

El cuerpo de los pacientes y las tensiones que éstos acumulaban son relajados. Solo han servido, en esta ocasión, como indicios que delatan dónde se encuentra el origen del problema sufrido por cada uno de los pacientes.

Cabe destacar que en bebés y niños se consiguen muy buenos resultados debido a la flexibilidad de su estructura ósea. Los huesos de los bebés, en el momento del parto, se montan unos sobre otros para poder pasar por el canal del parto. El osteópata craneal defiende la idea que este proceso natural constituye la primera terapia craneal que recibe el ser humano. Podríamos hablar largo y tendido sobre que ocurre cuando el parto tiene complicaciones.

El hecho es que antes de nacer y cuando nacemos, el organismo suele estar sano y la mente despierta, pero a lo largo de la vida, a través de los golpes psíquicos y emocionales que sufrimos en nuestro camino diario; olvidamos esa pureza y perdemos nuestro equilibrio. La osteopatía craneal se encarga de reconectarnos de nuevo con ese estado original.

De todas maneras nunca diré que esta terapia es la panacea. Lo cierto es que muchos osteópatas recomiendan y aconsejan ejercicios añadidos, incluso meditación. Porque lo más importante es esa actitud innata del ser humano en encontrar el propio equilibrio que nos devuelve la armonía. Eso es lo que nos predispone a encontrar el camino de la salud.

José M. Nebot López

[1] Osteopathy Research and Practice, 1910.